Uno de los ejes centrales del programa fue la noticia de que el grupo Techint, a través de Tenaris, quedó afuera de una licitación internacional frente a la empresa india Welspun para la provisión de tubos de acero de 36 pulgadas en un gasoducto estratégico asociado al desarrollo de Vaca Muerta. La obra la impulsa Southern Energy, un consorcio privado integrado por Pan American Energy, Pampa Energía, YPF, la noruega Golar y la británica Harbour Energy, lo que muestra el peso geopolítico del proyecto en la matriz energética argentina.
El dato que encendió la polémica fue la diferencia de precios: Welspun se quedó con el contrato por unos 203 millones de dólares para unos 480 kilómetros de ductos, mientras que la oferta inicial de Tenaris rondó los 290 millones de dólares y luego fue ajustada a 296, 280 y finalmente 250 millones, siempre por encima de la propuesta india y, en algunos tramos, con una brecha cercana al 40%. Los intentos de la firma local por reingresar con ofertas posteriores fueron rechazados por presentarse fuera de plazo, lo que alimentó el debate sobre la transparencia y las reglas de juego de la licitación.
En la mesa se discutió si este resultado marca una “nueva era” de competencia efectiva en grandes proyectos, donde las empresas locales ya no tienen asegurado un lugar preferencial. Techint, por su parte, analiza la presentación de un reclamo por presunto dumping, al sostener que su propuesta era “competitiva en condiciones de competencia leal” y que la combinación de chapa china e integración india erosiona la producción y el empleo metalúrgico en el país.
El análisis derivó en un diagnóstico más estructural: con un esquema como el RIGI que busca atraer inversiones y abrir la competencia internacional, la industria nacional enfrenta el desafío de reducir costos sin resignar calidad. En ese marco, se retomó una histórica demanda empresaria: la necesidad de una baja de la presión impositiva y de cargas laborales para que pymes y grandes firmas puedan competir de igual a igual con proveedores asiáticos que operan con energía subsidiada, escalas productivas mayores y otros beneficios fiscales.
Economía: riesgo país bajo 500 y el enigma del Board of Peace
En el plano financiero, el programa celebró que el riesgo país perforara la barrera simbólica de los 500 puntos básicos y se ubicara en torno a los 494, un nivel que no se veía desde hace varios años y que el mercado interpreta como una mejora en la percepción de solvencia argentina. Cada 100 puntos básicos equivalen a un 1% de tasa extra frente a un bono del Tesoro de Estados Unidos, por lo que con un riesgo país cercano a 500 puntos y un rendimiento del bono norteamericano a 10 años en torno al 4%, Argentina debería pagar aproximadamente un 9% anual para emitir nueva deuda, lo que marca una baja en el costo de financiamiento respecto de los picos de la última década.
El otro dato fue el ingreso de Argentina al llamado Board of Peace, un organismo impulsado por Estados Unidos y ligado al círculo de poder de Donald Trump, con el objetivo formal de “asegurar una paz duradera en áreas amenazadas por conflictos”. El presidente Javier Milei firmó la incorporación del país a este foro, lo que generó pedidos de informes en Diputados para que el canciller Pablo Quirno explique los detalles, beneficios concretos y obligaciones asociadas.
En el debate público circularon versiones sobre un supuesto pago de 1.000 millones de dólares como condición de ingreso, cifra que fue relativizada: desde el oficialismo aseguran que Argentina no afrontará ese desembolso y que el costo de participación será acotado, aunque persisten dudas sobre qué “moneda de cambio” podría estar ofreciendo el Ejecutivo —ya sea en alineamiento geopolítico, apoyo en votaciones internacionales o concesiones regulatorias— a cambio de una mayor cercanía con Washington y sus aliados.
En la mesa de Multiverso se descartaron los escenarios más fantasiosos de “cheques en blanco” y se puso el foco en el rédito diplomático que puede implicar para el Gobierno estar dentro de un espacio selecto de países alineados con las potencias occidentales. Al mismo tiempo, se advirtió que esa alineación puede tener costos en otros frentes: tensar la relación con socios alternativos como China o Rusia, condicionar posiciones en organismos multilaterales y, eventualmente, modificar el equilibrio tradicional de la política exterior argentina.
Patagonia en llamas: emergencia ígnea y presión sobre el Congreso
La cuestión ambiental ocupó un lugar destacado en la agenda. Los gobernadores patagónicos reclamaron al Congreso que declare la Emergencia Ígnea Nacional, argumentando que los incendios forestales ya afectaron más de 220.000 hectáreas en la región, con focos críticos en Chubut, Río Negro, Neuquén, La Pampa y Santa Cruz. Se trata de una cifra muy superior a los 30.000 hectáreas mencionados inicialmente y refleja la magnitud del desastre en curso.
Los mandatarios provinciales advirtieron que se enfrentan a la sequía más prolongada desde mediados de la década del 60, con condiciones climáticas “extremadamente adversas” que superan la capacidad de respuesta de los sistemas locales de manejo del fuego. Pidieron que se incorpore el tema al temario de sesiones extraordinarias, se refuercen los fondos para brigadistas, equipamiento y reconstrucción de infraestructura rural, y se coordine un esquema de apoyo nacional similar al que se ha visto en emergencias recientes de Chile y Estados Unidos.
El PRO formalizó su respaldo al reclamo, algo que tensiona la relación con un oficialismo que pregona el ajuste del gasto pero que enfrenta la presión de responder ante un desastre ecológico y productivo sin precedentes recientes. En la mesa se remarcó que la discusión excede lo coyuntural: obliga a revisar la política de ordenamiento territorial, el control sobre desmontes y el financiamiento estable del Sistema Nacional de Manejo del Fuego.
Política: embajadas, territorios y la nueva Liga Libertaria
En el plano político, el programa abordó los movimientos internos de La Libertad Avanza y sus aliados. Uno de los focos fue la designación de Fernando Iglesias como embajador ante la Unión Europea, un nombramiento que generó críticas por su estilo confrontativo en redes sociales y su historial de polarización pública. Sus defensores destacan su capacidad intelectual, su conocimiento de la agenda internacional y su alineamiento ideológico con el oficialismo, mientras que sus detractores alertan sobre el impacto que un diplomático tan identificado con la “grieta” puede tener en Bruselas y otras capitales europeas.
La discusión también giró en torno al peso creciente de operadores territoriales libertarios como Sebastián Pareja en la provincia de Buenos Aires. Su figura, poco conocida para el gran público, es clave en la construcción de base política, el armado de listas y la negociación con intendentes y sectores del PRO, y cuenta con respaldo directo del Ejecutivo. Esta “tercerización” del poder territorial en referentes con baja exposición mediática abre interrogantes sobre quién controla realmente la botonera política en el conurbano y cómo se articula la coalición oficialista en un año en el que se juegan reformas estructurales.
Conflictos globales, Estrecho de Ormuz y fiebre por el oro
En el cierre, Multiverso puso la lupa sobre la escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán, con foco en el Estrecho de Ormuz, por donde pasa alrededor de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y derivados en algunos años recientes según estimaciones de organismos internacionales. Cualquier episodio de bloqueo, ataques a buques o incremento del riesgo en esa zona suele traducirse en saltos en el precio del crudo, mayores costos logísticos y presiones inflacionarias globales, especialmente para países importadores netos de energía.
Este contexto, sumado a la incertidumbre por conflictos en Medio Oriente y Europa del Este y a la desaceleración despareja de la economía mundial, viene acompañado por un nuevo récord histórico en la cotización del oro en dólares, con subas que lo han llevado a superar varios máximos nominales en los últimos meses, consolidando su rol como activo de refugio. Para los inversores, el combo de tensiones geopolíticas, dudas sobre la velocidad de baja de tasas de la Reserva Federal y fragilidad fiscal en economías emergentes vuelve atractivo el resguardo en metales preciosos, lo que a su vez encarece el costo de oportunidad de mantener activos de mayor riesgo.
En ese marco, la lectura del equipo fue clara: lo que ocurre lejos —en Ormuz, en Washington o en los mercados financieros globales— termina impactando de lleno en la economía argentina, ya sea por el precio de la energía, por el costo del financiamiento o por la volatilidad de los flujos de capital que entran y salen del país.